Antes de tratar el tema, quiero
advertir que este trabajo va dedicado a aquellos que por primera vez tratan
de poner a criar sus parejas para poseer buenos pichones .
Ya tenemos una pareja que según todos los antecedentes es de buena calidad.
El padre va a la suelta decidido y con coraje, hace buenas paradas en tierra,
trastea, tira a casa y encierra perfectamente...es decir, es un buen ejemplar
de palomo deportivo. La madre proviene de padres similares y entonces el colombaire
cree tener conseguido todo para sacar descendencia que va a ser lo mejor de
su demarcación y de España entera.
El criador es el obligado a observar sus instintos y encauzarlos para lograr
el ejemplar deseado, si lo logra su triunfo será el premio que no cambiara
por nada del mundo.
Para conseguir buenos pichones intervienen diversos factores que voy a tratar
para que los noveles no se desanimen y persistan en la cría de sus parejas,
pues yo opino que dan mas satisfacciones los palomos criados por uno mismo que
los adquiridos a fuerza de dinero que aunque nos guste verlo son el esfuerzo,
tesón, y sabiduría de otro puestos a disposición a cambio
de dinero.
No hay alegría más grande para un colombicultor que un ejemplar
de palomo criado por el mismo llegue a ser reconocido como un buen ejemplar.
Entonces nos sentimos orgullosos de nuestra pareja , recordando cuando nació,
los entrenamientos la enseñanza que le hemos dado quitándole vicios
en el primer celo que le hemos visto hacer los primeros pinitos con las primeras
sueltas, Siempre nos sentiremos artífices de esta obra y su gloria será
la nuestra sin necesidad de compartir los triunfos con nadie como es el caso
de palomos adquiridos para el vuelo con dinero.¡ah! Pero que difícil
es lograr esto. ¡Que paciencia y tesón hay que tener además
de sentido y observación de las aves y conocimiento de ellas.
En el año 1971 un aficionado muy conocido entonces por su gran conocimiento de todo lo referente a la colombicultura, el señor Enrique Almarche -El Fariner- me dijo unas frases que se me quedaron grabadas a lo largo de los años que llevo practicando el deporte de la colombicultura. Me dijo amigo Andrés los palomos son como piedras preciosas , como brillantes y cada uno requiere una talla especial. ¡ Que gran verdad! Cada palomo requiere un trato distinto, una enseñanza diferente. Cada ejemplar tiene su carácter, genio distinto y manera diferente de ejecutar su cometido.
Bueno, una vez ya tenemos pichoncitos de un mes de edad poco más o menos y que damos por descontado que tienen lo que se llama clase. Lo elemental, lo básico es ponerlos en donde vayan a volar, con comida y agua y dejarles la puerta abierta lo más posible. Es conveniente ponerlos por parejas y aplicarle a la hembra la consabida pluma blanca en su cola. La hembra debe ser de plumaje azul, prieta, magaña, borrada, toscada, etc. Eliminando los colores claros.
Habrá que cuidar que no cojan
vicio de ponerse permanentemente en tejados alejados de su palomar y si alguno
saliera con este vicio, habrá que soltarle a la caída de la tarde
y luego encerrarlo hasta el día siguiente, así durante varios
días para que tome cariño a su cachapera o habitáculo permanente.
Esta es la primera función que hay que realizar con un pichón,
que dura hasta la primera movida, es decir, hasta los ochenta días a
partir de su nacimiento. Tenemos que tener en cuenta que no todos los pichones
rompen el primer celo a ese tiempo, unos se adelantan y otros se atrasan.
El primer celo se nota en que el pichón hace sus primeros arrullos a
la hembra, iniciando el redoble y arrastrando la cola, tratando de hacer su
primera conquista con sus escarceos amorosos. La muda de las primeras remeras
ha sido iniciada y el iris del ojo empieza a colorearse.
Anteriormente indicaba la conveniencia de dejarles la puerta abierta el mayor tiempo posible. Esta conveniencia es obvia, pues cualquier deportista necesita ir formando su cuerpo físicamente desde la infancia para la practica que su deporte requiere. El palomo es un deportista al que exigimos unas excepcionales facultades de vuelo y resistencia, ¿cómo va a tener estas si le enclaustramos en su cachapera o cámara desde su nacimiento y no le dejamos desarrollar sus facultades? Muchos palomos están en esta situación y sus propietarios en completa ignorancia a este respecto, quejándose de que sus ejemplares no van a la suelta, cuando casi no pueden ni con su anilla.
Creen que cuando sean mayores ya
tendrán tiempo de sobra, pero luego no los dejan volar mas que los días
que son requeridos para ello.. Pero si cuando son pichones no son entrenados
correctamente, luego será tarde y no habrá medio de recuperar
lo que no se ha hecho a su debido tiempo.